Poco después de que te fueras me quede pensando en aquello que dijiste, eso sobre pedir un deseo. Te dije que no sabría que pedir, que no deseaba nada, sin embargo, me quedé pensando...

Teniendo una posibilidad como esa sería tonto no pedir erradicar el hambre o lograr la paz mundial, pero si tuviera un solo deseo más, sería ser parte del viento por un día.
Si esto pudiera pasar, sería una ráfaga de viento que comenzaría enfurecida para luego ser apaciguada lentamente después de chocar con las montañas, y me quedaría quieto un rato en lo más alto.
Me volvería sereno para formar un movimiento suave y rítmico en las ramas de los árboles, haría volar más alto los papalotes. Buscaría hombres con sombrero y mujeres con falda para divertirme un poco, refrescaría zonas áridas y movería pesadas gotas de lluvia que cubrieran en forma de brisa los campos de flores.
Luego, ya un poco cansado, empujaría a las nubes como un pastor con su rebaño de ovejas, refrescaría una mañana de verano y me volvería un viento frío para provocar abrazos.
Por la tarde, sería un tanto sofocante, elevando mi temperatura para que algunos salieran a sentarse afuera y no se perdieran la puesta de sol.
Si pudiera ser viento, en aquellos últimos minutos, buscaría la lluvia y bailaría con ella para que me cubriera y me limpiara del polvo que traje del camino. Y así limpio, exhausto y renovado, pediría ser yo nuevamente.
....bueno, mi deseo esta hecho, solo falta atrapar una estrella fugaz o encontrar un pozo de los deseos, las lámparas ya pasaron de moda.